FAECA GRANADA

sábado, 21 de febrero de 2015

3.- ALMEGÍJAR - LOBRAS

LOCALIZACIÓN: Partiremos desde la Plaza del Ayuntamiento.

LONGITUD: 16,3 km

TIPO DE FIRME: Asfalto

DESNIVEL ACUMULADO SUBIENDO: 760 m

DESNIVEL ACUMULADO BAJANDO: 646 m

ALTURA MÁXIMA: 931 m

ALTURA MÍNIMA: 620 m


DIFICULTAD TÉCNICA: Fácil

MAPA:




HISTORIA

Este municipio nació durante los primeros años de dominación islámica, aunque la existencia de una antigua explotación de mercurio, ahora inactiva, nos sugiere que, con toda probabilidad, existía un asentamiento anterior, como también parecen demostrar los topónimos de Lobras, de origen celta, y Timen (Tímar), posiblemente de origen íbero, además de algún resto arqueológico de origen íbero-romano encontrado en el municipio. De cualquier manera, las primeras noticias escritas que tenemos de Lobras y Tímar, aunque indirectas, las proporciona Ben Aljatib (1313-1374), ministro de Mohamed V, citando la descripción del Reino de Granada hecha por un escritor del S. XII.
En tiempo de los moriscos, la población total de los dos pueblos era de cincuenta y ocho vecinos, entendiendo por vecinos la unidad familiar. Teniendo en cuenta que en Lobras había treinta y seis casas y en Tímar veintidós, la población debía estar en torno a doscientos dieciséis habitantes en Lobras y ciento treinta y dos en Tímar.
Lobras y Tímar sufrieron los avatares de la guerra de la Reconquista y los violentos episodios provocados por el levantamiento de los moriscos, expulsados tras la represión de los ejércitos de Juan de Austria. El estado en que quedaron las casas después de la guerra de los moriscos fue lamentable, resultando la inmensa mayoría hechas solar. Se desconoce el estado en que quedó la iglesia, que ya existía (aunque no en la plaza), ya que aparece en la descripción de algunas lindes en esa época.
El despoblamiento sufrido en la comarca tras la expulsión de los moriscos tuvo su reflejo en Lobras y Tímar. En 1572 se lleva a cabo el mojonamiento para el reparto de suertes y repoblamiento de estos pueblos. Se establecen veinte suertes, para veinte vecinos, diez en cada pueblo. En 1574 hay establecidos diez vecinos en Lobras y ocho en Tímar, cumpliéndose todas las condiciones puestas a los repobladores, entre ellas, que procedieran de fuera del Reino de Granada: cinco procedían de Zaragoza, cuatro de Ciudad Real, tres de Orense, dos de Córdoba, uno de Madrid, uno de Oviedo y uno de Melilla.
Gracias al Catastro del Marqués de la Ensenada, podemos conocer cuál fue la evolución de la población dos siglos después. En 1752, había ciento nueve familias, sesenta y ocho en Lobras y cuarenta y una en Tímar. La población total era de doscientos treinta y dos habitantes en el primero y ciento ochenta y dos en el segundo. De las veinte casas a que se redujeron las casas de los moriscos, pasó a haber ciento dieciséis, quedando configurados los pueblos prácticamente como están hoy.
Lobras y Tímar, además, tienen una historia singular, en cuanto al cultivo de los morales para la producción de seda. El Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, cuenta cómo se produjo la Repoblación de la Alpujarra Granadina. En esos libros de Apeos y Repartimientos de Lobras y Tímar, se ve reflejado cómo en el reparto de los huertos y tierras de riego se adjudicaron sólo las tierras, pero no los morales y olivos que tenían plantados. El reparto de los morales se hizo atendiendo, no ya ni tan siquiera al número de morales, sino a la cantidad de hoja que podían producir estos, porque lo que se repartió fue la cantidad de hoja suficiente para que cada poblador pudiera criar dos onzas de cría de seda. Así, se daba en ocasiones la circunstancia de que el dueño de las tierras, encargado de labrarlas y abonarlas, no lo era de los morales y olivos, que se beneficiaban de esa labor.
La tradición del municipio de Lobras en la producción de seda se ha mantenido hasta los años 40 del pasado siglo.




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